-¿Tom? Creí que no me estabas escuchando... ¿puedo hacerte una pregunta?- Desde pequeña he creído que morderme las uñas calmaría mi preocupación y mi miedo a las respuestas...
-Claro...- No sé si eso ha sido un "sí por supuesto" o un "suéltalo y déjame en paz..." hay veces que Tomas me desconcierta, no entiendo por qué sigue aquí.
-Tú... ¿tienes miedos?-
-Claro que sí Elia, tengo miedos como todo el mundo... qué clase de pregunta es esa.- Le miro y me vuelvo a tumbar a su lado, dándole la espalda...- ¿Que es lo que te preocupa Elia?
-Vaya... eso ha sonado algo parecido a la preocupación... que interesante creí que no conocías esa sensación. Me preocupa la vida Tom, no sé que es la vida, no sé que somos las personas, desconfió de nosotros. A veces tengo miedo de mi misma y tú eres la única vía de escape que tengo, y eso es lo que más miedo me da, y ese es el motivo por el que te odio. Me han traído a este universo paralelo que parece que te hace retroceder en el tiempo y me siento perdida... lo más parecido a un amigo que tengo es un gato...
-¿Soy un gato?-
-No, tú no idiota, me refería a Amelia.-
-A en ese caso he de darte las gracias por llamarme cosa insignificante... de hecho lo acabo de decidir.- Tom se pone de pie frente a mí y me da una mano para levantarme.- Señorita...encantado de conocerla, es un placer presentarme soy Ignorancia, un placer.-
-Anda no seas idiota sabes que también te tengo a tí.-
-Elia no puedes tener miedo de la vida, en ese caso estarás amargada como tu abuela el resto de tu vida. Mira voy a enseñarte una norma básica de la vida... la confianza, ¿confias en mi?.-
-Mmm... pues no lo sé, depende.-
-De acuerdo lo comprobaremos, ponte de espaldas a mi y déjate caer,¡te cogeré!-
-Vale... allá voy uno... dos... tres...- Tom no estaba tan lejos de mí
-¿De verdad creías que te iba a coger?-
-Pues claro que creí que ibas a cogerme, de eso se trata ¿no?-
-Eres estupenda de verdad, hay cosas que me encantan de ti, yo no me habría fiado...-
-Eres definitivamente la persona más idiota que conozco.-
-Por más que lo repitas no harás que crea que me odias... se que en el fondo me quieres y me aprecias. ¿Cómo vas a odiar a alguien que te esta enseñando las leyes de la vida? ¡Número uno no te fíes de nadie! ¡Y menos si a esa persona la conociste por que se coló en tu casa!-
-¿Qué dices? ¡No te oigo... adiós!- Esto de cerrar la puerta y huir por las escaleras mientras Tom sigue hablando se está convirtiendo en una mala costumbre...
"SERÁ IDIOTA"
No hay comentarios:
Publicar un comentario