lunes, 25 de marzo de 2013

Y rompe a llover.
Y entre toda esa gente que corre, esas personas que están huyendo, que escapan de la lluvia y evitan llegar empapados a casa, siempre, siempre hay alguien a quien parece no afectarle, camina tranquilo, sin prisa y cabizbajo, mueve sus pies ligeramente, lo suficiente para continuar andando, pero no corre, no se seca la cara... tan solo se mete las manos en los bolsillos y sigue caminando.
Te da por por pensar que quizás haya tenido un día de mierda, y que ya nada la importa, que sus problemas son tan enormes que la lluvia tan solo es algo secundario. Pero de pronto ves que levanta la cabeza mira al cielo, se para en medio de la carretera y sonríe, en ese momento te das cuenta de que no, que no ha tenido un mal día, que sus problemas son lo secundario, y que sus alegrías están tan latentes que ni siquiera le molesta la lluvia. Mira al frente y se ríe, ¿en qué estará pensando? ¿En alguien? ¿En algo? Quizás no piense en nada, tan solo esté feliz... 
Y de repente esa persona que creíamos que tenía un millón de problemas, que estaba triste y empapado por la lluvia, se convierte en nuestra sonrisa del día, y nos damos cuenta de lo diferentes que pueden llegar a ser las cosas. 
Así que mírate, y si solo te ves los pies mojados, cierra los ojos y sonríele al cielo, ríete de la lluvia, de tus problemas, de todo... y date cuenta de que eres feliz... y no que eres feliz por nada, ni por nadie... todo esto, lo estas haciendo por ti. Y esa persona eres tú, eres tú a quien estoy viendo, cabizbajo, y tranquilo, así que demuéstrale al mundo de qué esta hecha tu sonrisa, y cámbiale el día a alguien.
Aprovecha todas y cada una de tus oportunidades. Y ante todo no te rindas nunca.


sábado, 23 de marzo de 2013

Mi pequeña locura

-Es que todo esto es una locura...
+Ya se que es una locura. Pero si es una locura me apetece hacerla contigo...
-Sabes que?
+Que?
-Me apetece hacer una locura :)

sábado, 9 de marzo de 2013

Como aritos de cebolla.

Somos gente rara,somos personas extrañas y ajenas a nosotros mismos. 
"¿Por qué no me entiendes?", acaso tú te entiendes a ti mismo, ¿quién eres entonces para pedir que te comprendan?
Creemos tener la necesidad de sentirnos queridos, protegidos e indispensables. Sufrimos cuando nos sentimos así, cuando queremos un abrazo y no hoy nadie que nos lo de, cuando ansiamos una sonrisa y ni siquiera podemos disfrutar de la nuestra propia.
Sin embargo a veces, después de haber tenido todo lo anterior, todas las sonrisas del mundo, los abrazos..., cuando ya no nos queda nada de eso, nos sentimos felices, libres, realizados y emocionados. Podemos elegir a quien sonreír, a quien regalar un abrazo y a quien donarle placer. Y nos creemos los dueños del mundo... pero esto no dura demasiado, porque todo esto es como un arito de cebolla, que se repite y sus extremos están unidos. 
Así somos nosotros, como un arito de cebolla... apetecibles, crujientes, sabrosos, suculentos... pero a la vez pesados, repetitivos y aceitosos.
Nuestra función es quejarnos, somos unos inconformistas, queremos precisamente lo que no tenemos, y cuando finalmente nos miramos al espejo y nos sentimos alegres con nuestro presente... todo a acabado, alguien entra por la puerta y te regala una sonrisa. En ese preciso momento te das cuenta deque ya no vas a volver a sonreírte en el espejo... porque le dedicarás todas y cada una de tus nuevas sonrisas a él, a tu nuevo arito de cebolla...