Hace tiempo que le conozco, quizás demasiado, siempre se dice que la confianza da asco... y ésta vez sin dudarlo ni un segundo puedo decir que es cierto, nuestra confianza da asco.
No sé que es la confianza para el resto del mundo, no se si piensan que es algo de uno, de dos o quizás que no sea de nadie, pero puedo decir que la confianza es nuestra, de él y de mi.
Hemos pasado del amor al odio tantas veces que ambas palabras se han convertido complementarias para nosotros. Hemos llorado juntos, reído, cantado, bailado, quizás estudiado, viajado, soñado... podría decirse que hemos hecho más cosas buenas que malas juntos, pero eso es lo de menos, porque las hemos hecho.
Nos hemos propuesto matrimonio, con trisquis como alianza, tantas veces que ha pasado a ser algo absurdo; pero con él todo es divertido, pero algo que le caracteriza sin lugar a dudas es su... ¿espontaneidad? Sí, creo que esa es la palabra, pues bien, puedes esperarte cualquier cosa de él, y cuando digo cualquiera, desgraciadamente es cualquiera. Nunca voy a olvidar el día en el que decidió que era una buena idea ir a hacer pis conmigo... quizás diréis... no es nada raro, pero... ¡para mí fue lo más raro del mundo!
Cuando me preguntan cómo es... solo tengo una frase que decirles... él es caso aparte.
Recuerdo un día en el que le dije que le odiaba... y el me preguntó el por qué, la verdad es que no supe que contestarle en el momento, suele pasar, pero me paré a reflexionarlo y lo supe al instante, así que le dí el motivo sin dudarlo: "Supongo que es efecto secundario a quererte...". Él como es un caso aparte me contestó cualquier cosa menos algo agradable... y ahí pude comprobar que era cierta mi frase...
Y os preguntareis por qué suelto todo este rollo, pues bien esta personita más bien desastrosa que siempre llega tarde, nunca sabe que ponerse, que siente vergüenza ajena de mi y más cosas que seguramente tengo que echarle en cara... hoy me ha hecho sonreír de una manera especial, siempre en nuestras vidas hay alguien que nos hace sentir diferentes, aun que a veces no hay quien le entienda y esas cosas, pero que consigue hacerte sentir afortunada.
Bien, llevo una semana diciéndole de la manera más ñoña que se me ha ocurrido, que se le ha olvidado decirme que me quiere, ya nunca me lo dice, y su escusa es que yo lo sé, que no hace falta que me lo diga. Así que lleva una semana llamándome plasta y huyendo de mí, cosa que veo bastante normal. Pues hoy, después no haberle dicho nada en todo el día se ha acercado por detrás y me ha tapado los ojos... se ha acercado a mi oído y me ha susurrado... "te quiero".
Es un completo idiota, es una persona ignorantemente especial, y ese es nuestro juego. Yo le quiero... y él me quiere!
Qué rebonico todo.
ResponderEliminarTe quiero fáa!
ResponderEliminar