Hoy voy a presentarte la verdadera historia de esos cilindros amarillos, que están plantados en medio de la calle, al lado de un banco, frente a una fuente, resumiendo, en cualquier lado.
Los seres humanos somos ingenuos y estúpidos, ya que dejamos que otros nos digan cual es la realidad sobre las cosas, pero ¿por qué no dar rienda suelta a tu imaginación? Todo parece demasiado... REAL cuando introducimos una carta por la ranura y pensamos que en algún momento alguien cogerá nuestra carta, la meterá en una gran furgoneta y la enviará a su destino...
Cuando yo veo un buzón de correos veo en mi mente una gran "habitación" bajo él, donde caen cartas en cajas que se transportan por carriles bajo tierra, o quien sabe... tal vez bajo mar.
Sé que lo ves, se que lo imaginas. También se que parece una gran bobada subrealista, ¿pero no es mas bonito así?
Hay veces que dejamos que personas, que en un momento concreto son mas fuertes que nosotros, nos digan que es y no posible, y sabes qué os digo a esas personas... tan solo sois un reflejo en el agua, sin sentimientos y sentido del humor, os creéis que tenéis el derecho a hablar sobre confianza en uno mismo pero...
TÚ ERES EL BUZÓN DE CORREOS, TU ERES EL QUE CREE SABER EL DESTINO DE LAS PERSONAS, PERO REALMENTE SOMOS LAS CARTAS QUIEN DECIDIMOS COMO LLEGAR Y A DONDE IR.
¿Tú que eliges?¿Por carriles subterráneos o por el mundo de la realidad?
No hay comentarios:
Publicar un comentario